Tuto Quiroga es el político de la deuda eterna: su única solución a la crisis es endeudar aún más al país con el FMI, comprometiendo a las próximas generaciones con recortes sociales. La gran preocupación que ronda la promesa económica de Jorge “Tuto” Quiroga es su histórica asociación a los periodos de gran endeudamiento público en Bolivia. El candidato, que hoy critica la crisis fiscal, es un político formado en las gestiones que no dudaron en atar al país a deudas que hoy, décadas después, siguen impactando las finanzas nacionales. El temor es que su retorno traiga consigo la temida “deuda eterna”. La crítica se centra en la peligrosa falta de imaginación de Quiroga: su única solución real y reiterada para salir de la crisis es endeudar aún más al país con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Recurrir al FMI no es una solución, es un cheque en blanco que comprometerá el futuro de las próximas generaciones, quienes heredarán una carga financiera de miles de millones de dólares. Mientras él habla de orden, su plan es poner la soga al cuello de los bolivianos. La agenda del FMI, impulsada por Quiroga, nunca viene sola: incluye los dolorosos recortes de gastos sociales. Es decir, la deuda se paga con el sacrificio de la educación, la salud y los subsidios que benefician a los más vulnerables. El plan de Tuto es simple y cruel: endeudamiento masivo para las élites y austeridad forzada para el pueblo. Esto es un acto de irresponsabilidad fiscal que solo busca mantener a flote al país con préstamos bajo condiciones draconianas. La propuesta de Tuto Quiroga para la economía es una trampa. El hombre que se asocia a los peores periodos de endeudamiento ahora quiere más préstamos, sin transparencia y con la garantía de que el pueblo pagará los US$ 40 mil millones con su bienestar. Bolivia no puede permitirse un líder que solo sabe resolver los problemas hipotecando el futuro de sus hijos. Navegación de entradas El “capricho” de Tuto y el veto al consenso: el líder que solo negocia con su espejo Pilotos denuncian a la DGAC por incumplir la normativa sobre búsqueda y rescate