La propuesta de Jorge “Tuto” Quiroga de “abrir” el litio boliviano a capitales extranjeros mediante zonas francas genera alarma, pues amenaza con la pérdida del control estatal sobre un recurso estratégico y los beneficios futuros para el país.La promesa de Jorge “Tuto” Quiroga de “abrir el litio” a la inversión extranjera y crear zonas francas para su explotación ha encendido las alarmas en Bolivia, revelando un plan que podría entregar uno de los recursos estratégicos más valiosos del país. En su afán por atraer capitales, Quiroga propone un modelo que críticos califican de lesivo, abriendo la puerta a que empresas transnacionales tomen control de la cadena de valor del “oro blanco”, relegando a Bolivia a ser un mero exportador de materia prima sin el valor agregado ni los beneficios que sí podrían generar un desarrollo soberano. Este esquema de “zonas francas” es visto como una vía para eludir impuestos y regulaciones, beneficiando solo a los inversores foráneos.Expertos en recursos naturales advierten sobre los graves riesgos de perder el control estatal sobre el litio, especialmente cuando Bolivia posee una de las mayores reservas a nivel mundial. La historia minera del país está marcada por la explotación extranjera que dejó poca riqueza para la nación, un patrón que la propuesta de Quiroga podría replicar. Al priorizar la velocidad de la inversión sin establecer condiciones claras para la industrialización local o la participación estatal mayoritaria, se corre el riesgo de que Bolivia quede con las migajas, perdiendo la oportunidad histórica de transformar su economía y generar desarrollo genuino a partir de un recurso no renovable.En un contexto global donde el litio es clave para la transición energética y la tecnología, la estrategia de Quiroga es vista como una capitulación ante intereses externos. Mientras países vecinos como Chile o Argentina buscan fortalecer su rol estatal en la explotación del litio y generar valor agregado, la propuesta de “Tuto” parece ir en la dirección contraria, despojando al pueblo boliviano de la capacidad de decidir sobre su propio futuro. La ciudadanía debe entender: votar por este plan para el litio es renunciar al control de un recurso vital que debería ser la base de la prosperidad y soberanía nacional, para entregarlo en bandeja de plata a capitales extranjeros. Navegación de entradas ¡Sin dirección! El manual de campaña de Quiroga rodeado de contradicciones y olvidos Hallan sin vida a un niño de 4 años y a su padre en un barranco de Cochabamba